
Resolver el macrojeroglífico de Lost en su conjunto es una tarea endiabladamente difícil, pero sí podemos llegar a saber, o cuanto menos, a intuir, algunas de las fuentes de las que los creadores de la serie bebieron a la hora de montar el engranaje. Y a partir de ahí, a obtener algunas respuestas.
Si no estás al día, esto es, si no has visto hasta el último capítulo emitido (6×15 en el momento en que escribo esto), mejor que no sigas leyendo. Vuelve cuando lo hayas visto. Por tu bien.
De acuerdo. La fascinante historia del capítulo 6×15, titulado “Across the sea”, nos muestra el origen de Jacob y el “innombrado” o multinombrado (humo negro, hombre de negro, Némesis, AntiJacob, Flocke -por Falso Locke-, etc). Resulta que ambos son hermanos nacidos en el mismo parto.
Siguiendo la mitología egipcia, de la que es obvio que la serie no es ajena, el hermano moreno podría ser Osiris, Dios de la Fertilidad, la vida, y el encargado de darle las normas y leyes a los humanos.
Su hermano Seth, también representado con cabeza de cocodrilo, por contra es el Dios de las tormentas, la guerra , la violencia y los conflictos (al principio del episodio se entiende que Seth/Jacob ha llamado a los del barco, a lo que su hermano le pregunta que por qué si pasará lo de siempre, guerras, conflictos y demás, y el otro le sonríe).
Seth (Jacob) en un momento dado mata a su hermano Osiris (el moreno) y Osiris pasa a ser el Dios de la muerte, la resurrección y la reencarnación (por eso aparece como si fuese John Locke, la hija de Ben, el padre de Jack y todos los que han muerto en la isla).
Al dejar de ser el dios de la fertilidad, las mujeres en la Isla que en un principio podían tener hijos, ya no pueden.
A Osiris le encierran en un templo para que no pueda huir (el del humo negro, que sale de una rendija).
En la mitología egipcia la mayor trascendencia era la reencarnación en la otra vida. Tras ser arrojado a la luz, el hermano de Jacob se convierte, se “reencarna” en el humo negro.
Pero para pasar a la otra vida tenías que pasar el Tribunal de Osiris. Esto es de importancia vital: Osiris implantaba unas pautas y leyes que había que seguir para pasar su tribunal, escritas en el Libro de los Muertos.

A la hora del Tribunal, Osiris evaluaba tus acciones, las mostraba todas, las pesaba en una balanza y te dejaba pasar o no. Cosa que coincide perfectamente con lo que hace el humo negro con las personas, como ya se vio claramente con el Señor Eko. Le enseña su vida, lo juzga y lo elimina si no ha pasado el juicio. A otros, sin embargo, sí les deja estar, quizás hasta que estén preparados para trascender o quizás ya han trascendido a un punto donde deben seguir con sus obligaciones).
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